Dos de nuestros soberbios Rolls-Royce ante el palacio de Aranjuez, Madrid. Las dos unidades lucen un elegantísimo color Azul Windsor

 

Se trata de unidades construidas a mano y por encargo de personalidades de la nobleza británica en 1966 y 1970 respectivamente

 

Con  casi cinco metros y medio de longitud, es la berlina de representación de mas alto nivel jamás construida.

 

Otra de nuestras unidades, en este caso del año 1966

 

 

Con casi total seguridad una de las bellas carrocerías de la segunda mitad del siglo XX.  Se trata sin duda de "mejor coche del mundo" (según la critica unánime de la prensa especializada)

 

Elegancia, suntuosidad y lujo sin limite envuelven el interior de estos vehículos construidos para personas a quienes el precio no les importaba con tal de poseer sencillamente lo mejor. Un Lujo y un precio Inalcanzable para los mayoría...

 

Maderas nobles, piel Connolloy, lana Willton, todo ello contribuye a crear una atmósfera de exclusividad y atemporalidad inalcanzables en otros vehículos. En este caso, se aprecia el salpicadero "Chippendale" característico de las primerísimas  y escasas unidades construidas.

 

Las amplísimas plazas traseras garantizan el máximo confort imaginable para los pasajeros, mientras son conducidos por el chofer. Las dos mesas de raíz de nogal y los espejos de cortesía enmarcados en maderas de caoba y nogal dan el toque definitivo.

 

Ante la iglesia románica de Sotosalbos, Segovia

 

 

Perfección absoluta en cada detalle.

 

 

 

Detalle de la calandra inspirada en un templo griego.

 

Rarisima ocasión: dos RR Shadow  juntos.  La calandra de acero esta elaborada, montada y pulida a mano, lo que hace de ésta una obra de arte per sé.

 

Clasicismo y exclusividad: el último de los grandes clásicos de Rolls-Royce.